La última moda: EL ESPIONAJE INDUSTRIAL

ESPIONAJE INDUSTRIAL CON DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DE ESCUCHA Y DETECCIÓN

Servicios de inteligencia de diferentes gobiernos, cuerpos policiales, agencias de detectives, espías industriales, incluso personas normales inmersas en diferentes problemáticas, pueden ser usuarios de múltiples dispositivos electrónicos diseñados para la escucha, visión o localización.

Bolígrafo con micrófono oculto. Hasta 10 horas de grabación

Su uso puede ser legal en los supuestos en los que se contemple legalmente su instalación, pero también pueden ser instalados ilegalmente y por consiguiente estar inmersos en alguno de los supuestos delictivos contemplados en el código penal.

La ausencia de control en lo que respecta a su forma de adquisición sumada a la facilidad de compra a través de internet, hace que sea relativamente fácil conseguirlos e instalarlos. La evolución tecnológica hace que estos dispositivos cada vez sean más difícil de localizar reduciendo su tamaño, aumentando su autonomía y camuflando su forma de emisión, pudiendo encontrar cámaras ocultas colocadas en objetos cuyo objetivo no excede el tamaño de la cabeza de un alfiler o diminutos micrófonos que podrían ocultarse dentro de un bolígrafo en el escritorio de una oficina.

 

¿SOSPECHA QUE PUEDE ESTAR SUFRIENDO UN ATAQUE CONTRA SU INTIMIDAD O SUS SECRETOS INDUSTRIALES?

¿QUÉ PUEDE HACER?

La respuesta se centra en la denuncia de los hechos ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad describiendo los motivos que fundamentan dicha sospecha. Por otra parte está la opción privada, pudiendo contratar empresas especializadas en la localización de todo tipo de dispositivos electrónicos de espionaje, complementando estas medidas con análisis de dispositivos informáticos y análisis de teléfonos móviles,  lo que dicha especialidad se denominaría como ‘CONTRAMEDIDAS  TECNOLÓGICAS’.

CONSEJOS DE INTERÉS PARA CONTRATAR UNA EMPRESA DE CONTRAMEDIDAS TECNOLÓGICAS

Lo primero que debemos hacer es contactar con dicha empresa a través de un medio que no se encuentre en la sala donde sospechamos que puede existir la presencia de un dispositivo de espionaje, no siendo conveniente contactar con nuestro teléfono habitual, ni desde nuestro ordenador y mucho menos desde el despacho sospechoso.

Una vez contactado con la empresa encargada de hacer los denominados “barridos electrónicos”, será conveniente que la sala bajo sospecha, haya sido dotada de una cerradura adecuada, o cualquier otro medio que impida o limite el acceso a la misma, estableciendo los filtros de acceso, pues no tendría sentido “barrer” la habitación y que se quedase abierta al restante de trabajadores para poder hacer y deshacer a sus anchas.

En el proceso de barrido electrónico habrá que inspeccionar la frecuencias radioeléctricas del despacho en busca de dispositivos que estuvieran emitiendo audio o vídeo desde el interior del mismo. También se realizará un proceso de búsqueda física muy importante en el que mediante ¡desarmes’ se inspeccionarán los puntos claves del mobiliario, ornamentos o edificación en el que pudiere haberse escondido un dispositivo que no emita radiofrecuencia, como micrófonos programados, micrófonos con batería agotada o simples grabadoras de voz.

Micrófono encontrado durante un barrido electrónico

La inspección se deberá complementar con una inspección de líneas telefónicas, redes IP, router o incluso telefonía móvil.

Estos procesos y sus diferentes disciplinas, hacen necesario que los operarios encargados de realizar el “barrido electrónico” tengan una formación muy específica, ya que será necesario conocer aspectos relacionados con electrónica, informática, electricidad, carpintería, etc. También deberán contar con un conocimiento de las diferentes técnicas de instalación de dispositivos de espionaje, sumado al perfecto manejo de un instrumental tecnológico de alto coste que aparenta estar desarrollado por la mismísima NASA.

La experiencia nos ha enseñado que cualquier persona puede ser objeto de control con un dispositivo de espionaje, habiendo localizado dispositivos en domicilios donde existe una rivalidad entre cónyuges en proceso de separación matrimonial o detectando dispositivos electrónicos para aprobar los exámenes en oposiciones o universidades.

La información es poder y hay personas que no dudan en conseguirla de cualquier manera y olvidando los límites legales y éticos, por lo que deberán enfrentarse a los supuestos tipificados en los artículos 278, 279 y 280 del Código Penal en el caso de ser detectados.

Si localizamos un micrófono o una cámara oculta en nuestro despacho, lo más conveniente es dar conocimiento a la Policía a fin de que se investigue convenientemente quien ha podido instalar el dispositivo. Existen determinados casos y circunstancias en los que el cliente no desea que se denuncie y se haga publico dicho hallazgo, por lo que el secreto profesional y la decisión del cliente es fundamental en este tipo de servicios.

Recientemente hemos visto como políticos, personajes públicos o narcotraficantes, que pese a poner medios para evitarlo, han sido cazados por la policía a través del uso e instalación de dispositivos electrónicos. Pero no sólo ellos son objeto de estas técnicas,  cualquier empresa o persona que guarde información relevante y sea de interés para otros,  sumado al uso masivo de teléfonos móviles, ordenadores, manos libres de vehículos, televisores Smart TV, etc, hace que exista un amplio campo técnico de acción criminal para aquellos que se atreven a traspasar la clara línea establecida en el Código penal.