Internet, una oportunidad para el nuevo perfil de abogado

En un juicio de derechos y nuevas tecnologías el perito informático tiene mucho poder.

Con la llegada de las nuevas tecnologías, las instituciones y empresas demandan cada vez más un asesoramiento especializado que garantice seguridad jurídica a las personas y operadores. La especialización de la jurisdicción en la red es una gran oportunidad para el nuevo perfil del abogado.
La irrupción de internet con las páginas webs y las redes sociales permiten hoy en día crear perfiles y utilizarlos de acuerdo a los intereses de cada uno. Estos perfiles se usan con amigos, conocidos, se hacen negocios e incluso ayudan a los políticos en sus campañas y propagandas de gobierno. Pero esto conlleva un riesgo. Este mundo virtual es también una herramienta de doble filo: con la que se cometen delitos, ataques anónimos y se suplantan identidades o marcas. Los especialistas aseguran que el robo de identidades en las redes y la creación de perfiles falsos es un preocupante y peligroso fenómeno en crecimiento.
Los despachos de abogados demandan cada vez más un perfil de abogado con unos grandes conocimientos tecnológicos.
¿Existe como figura o rama el derecho de Internet?
Formalmente el derecho de internet no existe. El derecho de Internet no es una rama stricto sensu. Se trata de un derecho que tiene como objeto las nuevas tecnologías, pero puede ser derecho penal, cuando trata delitos cometidos a través de la red, o derecho laboral, si se estudian las relaciones de los trabajadores a través de internet. También puede ser derecho administrativo, como es el caso de la ley de protección de datos o derecho mercantil, como por ejemplo el comercio electrónico. Es evidente que hace falta un conocimiento tecnólogo del objeto del derecho y por ello hay despachos como el nuestro que se dedican cada vez más a ello y poco a poco se está reconociendo como rama.
La importancia del perito informático
En algunos casos  la figura del perito informático es más necesaria, a la hora de ganar un juicio, que la de un juez. Hay casos que ni el abogado ni el juez saben de qué están hablando, es pura informática. El dictamen pericial es el que puede resolver esa situación.
El perito puede determinar por ejemplo la validez de un mail. El perito sabe más del objeto del derecho que el juez. Él marca los hechos y el magistrado el derecho.

Fuente: Ibercampus.es

 

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