La Policía dedica 16 minutos al ‘móvil espía’ del diputado Cepeda… tras ‘perderlo’ un año

Peritaje Informático Movil

Un año y dos meses después, la Policía Nacional ha entregado por fin al juzgado de instrucción número 11 de Madrid el informe del análisis del teléfono móvil que utilizaba la exconcejala socialista Noelia Martínez, que en febrero de 2013 presentó una querella criminal al descubrir que el aparato, un regalo de José Cepeda, actual diputado en la Asamblea de Madrid y senador, tenía un troyano que espiaba sus llamadas y sus mensajes. El informe, de solo cuatro páginas y fechado el 5 de julio de este año, es claro en su única conclusión: “se significa que mediante las técnicas utilizadas no se ha localizado en el terminal ningún tipo de programa o aplicación cuya finalidad permita que las llamadas realizadas al mismo o desde el mismo puedan haber sido derivadas a un tercero”.

Sin embargo, el informe evidencia que aunque la Policía se tomó su tiempo para analizar el teléfono, más de un año, la Sección de Informática Forense de la Unidad Central de Criminalística de la Comisaría General de Policía Científica tuvo que pedir ayuda a otra unidad para hacerlo, porque esa sección no tenía el “hardware’ forense para extraer el contenido de la memoria” del aparato. La ayuda la ofreció la Unidad de Informática y Comunicaciones de la Subdirección General de Logística, que al final utilizó un programa que se puede descargar de internet, UfedReader, para examinar el terminal durante un análisis que solo duró 16 minutos, según la información que han entregado al juez.

La Sección de Informática Forense de Policía Científica tuvo que pedir ayuda a otra unidad porque no tenía el “hardware’ forense para extraer el contenido”

Los abogados de Martínez califican de “broma” el informe policial, “lleno de contradicciones”, y han presentado un escrito de alegaciones al juez, ya que aseguran que “se ha roto la cadena de custodia del móvil” desde que el oficial del juzgado lo entregó a la Policía Científica y esta se puso a examinarlo. Periodo en el que pasó más de un año. Noelia entregó el terminal, un Nokia N95-1, en mayo de 2015. Pero no fue hasta finales de febrero de 2016 cuando la Policía comunicaba al juez que, “para poder llevar a cabo el análisis/estudio del dispositivo que interesa, es necesario utilizar técnicas forenses que pueden resultar invasivas para el citado dispositivo, quedando inutilizable para un nuevo uso”. El 13 de abril, el “laboratorio Sitel” de la Policía recogía el móvil, aunque no lo analizó hasta el 23 de mayo. No obstante, en la documentación entregada al juez se deduce por las fechas que el contenido del móvil se analizó el 6 de marzo, un mes antes de que se entregara al laboratorio. Después, las conclusiones se plasmaron en el informe el 5 de julio. Contradicciones en las fechas que han provocado que los abogados de Martínez pidan un nuevo examen del terminal.

Ahora decide el juez

Los abogados de la exconcejala también solicitan al juez que la investigación pase de la Policía Nacional a la Guardia Civil. El magistrado tiene que decidir ahora si continúa con la instrucción (de momento, no hay nadie imputado), pidiendo nuevas diligencias y tomando nuevas declaraciones, o si archiva provisionalmente el caso. Por ahora, ha ordenado que “el teléfono quede bajo custodia de la letrada de la Administración de Justicia en la caja fuerte de este juzgado”.

La querella se presentó hace tres años y la investigación no está siendo demasiado ágil. El caso fue descubierto por el diario ‘El Mundo’ en febrero de 2012, que tuvo acceso a un informe del departamento de Riesgo y Fraude de Telefónica, que había detectado que una línea propiedad de la Asamblea de Madrid estaba siendo espiada por otra línea, también a nombre de la Cámara madrileña, a través del troyano ‘flexispy’. Esta última línea pertenecía a José Cepeda, que había regalado a Noelia el teléfono que tenía asignada la línea espiada. Ambos habían tenido una relación sentimental.

El troyano permitía que cuando la exconcejala hacía una llamada o enviaba un mensaje desde el móvil, de manera automática se producía una desviación de esa comunicación hasta el móvil de Cepeda. Esta supuesta interceptación de las comunicaciones se produjo en la legislatura 2003-2007. El informe de Telefónica habla de un asunto “sumamente delicado por posible espionaje político”. ‘El Mundo’ reveló días después que Cepeda también había regalado otro teléfono con el mismo troyano a una exdiputada del PP, Ana Paula Vicente Benítez, expresidenta de Nuevas Generaciones del PP de Villanueva de la Cañada. Esta última nunca presentó una denuncia. José Cepeda siempre ha negado los hechos.

Cepeda es uno de los hombres fuertes en el grupo parlamentario en la Asamblea de Madrid. Licendiado en Periodismo e informático, es miembro del Comité Federal del PSOE desde 1992. En la actualidad, es miembro del Patronato de la Fundación Pablo Iglesias y senador. También fue jefe de campaña de Pedro Sánchez a la secretaría general del Partido Socialista.

El titular del juzgado de Instrucción número 11 ya preguntó a la Asamblea de Madrid a quién correspondían las líneas telefónicas que aparecían en el informe de Telefónica, y la Cámara madrileña ratificó que las dos habían pertenecido a José Cepeda. El técnico que hizo el informe también lo ha ratificado en sede judicial.En febrero de 2015, declaró incluso el exjefe del departamento de Fraudes de Telefónica Móviles, que corroboró la existencia del informe y señaló que lo puso en conocimiento del que fuera jefe de seguridad de Telefónica, el excomisario Florencio San Agapito, que tuvo cargos de gran responsabilidad con los primeros gobiernos socialistas. Fue condenado a un año de prisión en el caso Malaya.


Fuente: Elconfidencial.com